Introducción
Esto fue una conversación entre 3 sujetos (A, B y C) que escuché mientras estaba en el sauna.
Relato
-A: Muchá, volví a salir con aquella.
-B: ¿Tu ex culo de hace unos años?
-A: Sí, me la volví a topar en un chupe, ahora dice que es edecán pero a mí no me creas.
-C: Vos, pero ella se casó.
-B: ¿En serio? ¡Vos no te metas a clavos!
-A: Pero si solo salimos a platicar, no pasó nada.
-B: Pero la intención allí esta.
-A: De plano, ¿y no es mi ex culo pues? Y uno además es hombre, además yo lo haría con cuidado, tampoco soy mula.
-B: Si pero está casada, te podes meter a clavos, mejor safate, si tanta mujer libre que hay y vos con la casada querés salir.
-C: Yo ya lo regañé pero no hace caso, cuando el esposo se entere se lo va a mandar a tronar.
-A: La verdad que lo acepto, soy fornicador pero que rico.
Comentarios
Me da pena la forma en que este sujeto se expresa de una mujer, me da pena lo inútil que es tratar de hacerlo entrar en razón, me da pena que no le de pena que hay más gente en el lugar. No sé si este tipo de conversaciones suceden también entre mujeres, y con este nivel de indiferencia ante el verdadero valor de las personas, pero entre hombres este tipo de conversaciones existen a cada momento a la vuelta de cada esquina.
Las mujeres son especiales, son seres increíbles que Dios utiliza para traer el milagro de la vida, son perfectas y no merecen ser las protagonistas de una plática de “ex culos” en un sauna.
Mujeres: Cuídense, guárdense, quiéranse y vean más allá de lo superficial cuando decidan abrir su corazón a alguien.
Hombres: Les digo lo mismo que a las mujeres y adicional...¡Respetemos! De verdad, este tipo de conversaciones suenan y nos dejan muy mal.